domingo, 16 de octubre de 2011


No le gusta ser sueño de nadie, prefiere ser tu insomnio.
Si la pierdes, estas perdido. Si la encuentras, puede que tambien.

domingo, 9 de octubre de 2011


Me levanto una mañana. Salgo de mi casa. Hay un pozo en la acera. No lo veo… y me caigo en él.
Día siguiente. Salgo de mi casa. Me olvido de que hay un pozo en la acera… y vuelvo a caer en él.
Tercer día. Salgo de mi casa tratando de acordarme de que hay un pozo en la acera. Sin embargo, no lo recuerdo… y caigo en él.
Cuarto día. Salgo de mi casa tratando de acordarme del pozo en la acera. Lo recuerdo. Y a pesar de eso, no veo el pozo… y caigo en él.
Quinto día. Salgo de mi casa. Recuerdo que tengo que tener presente el pozo en la acera. Y camino mirando el suelo. Y lo veo. Y a pesar de verlo… caigo en él.
Sexto día. Salgo de mi casa. Recuerdo el pozo en la acera. Voy buscándolo con la vista. Lo veo. Intento saltarlo… pero caigo en él.
Séptimo día. Salgo de mi casa. Veo el pozo. Tomo carrera. Salto. Rozo con las puntas de mis pies el borde del otro lado. Pero no es suficiente… y caigo en él.
Octavo día. Salgo de mi casa. Veo el pozo. Tomo carrera. Salgo. ¡Llego al otro lado! Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido que lo festejo dando saltos de alegría. Y al hacerlo… caigo otra vez en el pozo.
Noveno día. Salgo de mi casa. Veo el pozo. Tomo carrera. Lo salto… y sigo caminando.
Décimo día. Me doy cuenta, justo hoy de que es más cómodo caminar por la acera de enfrente.

"Ese momento cuando besas a alguien y todo alrededor se vuelve confuso y la única cosa en la que te concentras es en ti y en la otra persona, te das cuenta de que esa persona es la única a la que puedes besar por el resto de tu vida y por un momento recibes este maravilloso regalo y quieres reír y al mismo tiempo llorar, porque te sientes tan afortunada de que lo hayas encontrado y a la vez tan asustada de que él pueda irse”.

sábado, 8 de octubre de 2011


Es impresionante la de clases de adicciones que existen.
Sería demasiado fácil si sólo fueran las drogas, las bebidas y el tabaco.
Yo creo que la parte más dura de mandar a la mierda un hábito es querer mandarlo a la mierda. Es decir, nos hacemos adictos por un motivo, ¿verdad?
A menudo, demasiado a menudo, las cosas empiezan de cero como una parte normal de tu vida y, de algún modo, cruzan la línea de la obsesión, compulsión. Perder el control.
Es el colocón que arrastramos. El colocón hace que todo lo demás se apague lentamente.

El caso es que la adicción no acaba bien porque tarde o temprano, lo que nos haya tenido drogados deja de hacer sentir bien y empieza a doler. Pero dicen que no mandas a la mierda el hábito hasta que caes en lo más bajo. Pero, ¿cuándo sabes que has caído? Porque no importa cuánto daño nos está haciendo algo; a veces, dejarlo marchar, nos duele más.

viernes, 7 de octubre de 2011


Dolor, tienes que echarlo, esperar que se vaya por su propio pie, esperar que la herida que lo produce se cure. No hay soluciones, no hay respuestas faciles. Solo puedes respirar hondo y esperar a que desaparezca. La mayoría de las veces el dolor se puede controlar, pero en ocasiones el dolor te ataca cuando menos te lo esperas, te pega justo debajo de la cintura y no te suelta. Dolor, tienes que luchar contra él, porque lo cierto es que no puedes desecharlo sin más.

jueves, 6 de octubre de 2011

articulo de Cosmopolitan. CHAPEAU




El principal problema de Mr Big es que, efectivamente, es inalcanzable pero no porque sea demasiado rico ni demasiado guapo ni demasiado perfecto. Tampoco porque tenga un trauma pasado que Carrie tiene que ayudarle a superar, sino porque, en realidad, no quiere a la protagonista. O se quiere mucho más a sí mismo, que viene a ser lo mismo.

El síndrome de Mr. Big no lo padece el propio (des)interesado sino todas las Carries de este mundo, las que volvemos a tropezar de nuevo con el mismo hombre esperando que esta vez sea diferente y que él se dé cuenta de que somos la mujer de su vida y que cambie y que, por tanto, el “amor verdadero” finalmente triunfe.

Aclaremos que nuestro Mr. Big puede ser un hombre determinado o varios que repiten el patrón.

Tropezar con la misma piedra

Nuestros Mr Big particulares tienen el talento de herirnos repetidamente más que nadie, aunque no se den ni cuenta, porque para ellos lo primero son ellos, su trabajo, su posición social, su vida…

Los llamamos el “amor de nuestra vida” pero no porque nos complementen y nos completen más que nadie sino porque la repetición y los encuentros y desencuentros magnifican el vínculo e idealizan la magia de la relación de pareja. ¿De verdad creemos que es casualidad que las grandes historias de amor estén trufadas de problemas y obstáculos insalvables?

Basta con que nuestro Mr. Big personal vuelva a nosotras, aunque ni siquiera nos lo suplique ni demuestre arrepentimiento ni pida perdón, para que nuestro corazón se vuelva loco otra vez. ¡Ahora sí! Nos ha escogido, se ha dado cuenta. El amor verdadero siempre triunfa.

Pero nuestro Mr. Big volverá a las andadas de nuevo y nos destrozará el corazón con su egoísmo porque sólo nosotras sentimos la magia y sólo nosotras estamos dispuestas a anteponer la relación a nuestros deseos, nuestros sueños, nuestro trabajo, nuestros amigos y familia y nuestro propio yo. Algo que visto con la mente despejada no resulta precisamente atractivo.


Fascinadas por los chicos malos

Y, por el camino, vamos perdiendo a algunos hombres buenos. Un estudio de la Universidad Británica de Columbia ha llegado a la conclusión de que las mujeres no nos sentimos atraídas por los hombres sonrientes, felices y con caras amables o simpáticas. Según esta investigación que mostró fotografías de hombres con diversas expresiones en sus caras, preferimos los engreídos, orgullosos, desafiantes y canallitas. Casi mejor nos lo hacemos mirar.

¿No es mejor un amor que nos acepte como somos y por el que no tengamos que aniquilar aspectos de nuestra vida y de nuestra personalidad?

Nuestro yo más indefenso

Nuestro Mr Big representa nuestra fascinación por el amor, nuestro yo más débil que se ilusiona y se obsesiona con un hombre que no está a la altura de nuestros deseos (quizá porque son desmedidos y poco realistas); un yo que piensa que tiene una gran suerte porque este hombre poderoso, fuerte, inteligente (o lo que sea) se ha fijado en nosotras y, lo peor de todo, que en el fondo no nos lo merecemos. Y si no lo merecemos, él puede hacer lo que quiera con nosotras…

Trabajemos nuestra autoestima mientras nos negamos a reincidir con un antiguo amor que ya nos ha destrozado una vez o con un hombre que es exactamente igual que él. Aunque duela. Porque, si no, nos pasaremos la vida esperando, dentro o fuera de una relación con él, y acusando golpes cada vez más dolorosos y humillantes.


martes, 4 de octubre de 2011

domingo, 2 de octubre de 2011


Me costará ¿qué quieres que te diga? ser elegante sin romper cristales, ahora que ni siquiera eres .
mi amiga

¿Quien no se ha enamorado de un amor poco prudente?

sábado, 1 de octubre de 2011


Si quieres saber donde está tu corazón, mira donde va tu mente cuando pasea.


jueves, 29 de septiembre de 2011


Las malas compañías son las mejores.

miércoles, 28 de septiembre de 2011


Gente que se cree ya experta en la vida, por favor cada segundo estamos aprendiendo cosas nuevas, todos somos "novatos" en esta vida.

domingo, 25 de septiembre de 2011

sábado, 24 de septiembre de 2011

Disculpa, ¿donde puedo comprar tus besos como despertador?

viernes, 23 de septiembre de 2011


Cariño no estoy hecho para ti, si tienes vértigo, por aquí arriba hay días en que nos falta el oxígeno!

jueves, 22 de septiembre de 2011


¿Y quién te ha dicho que no podemos tener tu y yo millones de primeros besos?

viernes, 9 de septiembre de 2011

No paro de pensar en ti. quiero olerte. tocarte. no paro de pensar cuando me cogiste por detras, me agarraste fuerte, debajo del pecho y sin soltarme empezaste a darme besos por el cuello hasta que llegaste a mi boca. ahi ya habia cerrado los ojos. ahi ya estaba no a tres, sino a cien metros sobre el cielo. y seguimos besandonos...y besabas tan bien. Nos complementamos en todo y como no, tambien en los besos. Y yo reía, se me reían hasta los huesos, no me lo acababa de creer.

sábado, 3 de septiembre de 2011


Era el amor de mi vida. Fui demasiado estúpido para darme cuenta. la perdi por algo tan estúpido que ni siquiera recuerdo. y nunca me sobrepuse.
¿Sabes? mis amigos decían que cuando ella y yo nos mirábamos había electricidad. y la deje ir.
Simplemente la deje ir porque era muy orgulloso para decirle como me sentía realmente.
Te diré algo que ojala hubiera sabido cuando tenia tu edad. y que seguramente lo hayas escuchado cientos de veces: la vida es corta! y déjame decirte algo, lo que esto...ESTO me ha enseñado es que la vida es jodidamente corta y no puedes desperdiciarla ni un minuto.